Hace poco que terminó semana santa, ocasión en la que muchas personas salen de la ciudad para pasar al menos algunos días donde más deseen. Puede ser que vayan a la playa a disfrutar un poco del sol y la arena, o irse de camping para disfrutar de la naturaleza.
De lo que no pueden salvarse muchos, es de lo críos, quienes los acompañan a todos lados. Eso no tiene nada de malo, el problema para la mayoría es cuando sucede lo siguiente : -” ¿Papá/Mamá me compras ese juego?”. Situación poco deseada para cualquier padre, una molestia clásica que viene acompañada de la paternidad.
Por eso se me ocurrió algo innovador para éste año, tanto para mis empleados como para los clientes de la empresa; les regalaría a cada uno de ellos un set de juegos para poder disfrutar al aire libre con sus hijos. Espero ganarme así su confianza para seguir trabajando con ellos, muchos de los cuales los noté increíblemente agradecidos por el gesto.

